Impugnar el voto o abstenerse de votar, o viciar el voto es una forma de protesta que se ha empleado en países como Argentina, donde el voto es obligatorio. Usan este procedimiento personas excépticas de todos los candidatos en determinadas elecciones.
El modus operandi de estos electores es emitir un voto que resulte impugnado por la justicia, de acuerdo con el Código Electoral. Pueden romper, por ejemplo, las boletas antes de ingresarlas en el sobre correspondiente o marcar o escribir de manera no válida su voto.
Esta protesta fue conocida en particular luego de la segunda presidencia de Carlos Saúl Menem en Argentina.